De profesión: tertuliano

(Imagen de serfuncional.com)

La RAE, en primer término, define “tertulia” como “Reunión de personas que se juntan habitualmente para conversar o recrearse”.

Es una definición muy exacta, que se puede comprobar empíricamente encendiendo la televisión una mañana cualquiera y mirando a la pantalla. La parrilla de la caja tonta está llena de gente sabia, culta, experta…y casi todos ellos son tertulianos. Porque no nos engañemos, en nuestro país nos va el tema de debatir, sobretodo si se trata de hablar de los demás y dar nuestra opinión. Por eso no es de extrañar que los programas matutinos sean la mayoría una gran mesa ovalada donde gente de lo más variopinto se dedica a discutir, criticar y analizar a cualquier acto o persona. Sigue leyendo

20 años de SMS

(imagen de sergio-hdz.blogspot.com)

 

El pasado 3 de diciembre era el aniversario de los mensajes de texto, o SMS. El 3 de diciembre de 1992 se mandó el primer mensaje, y desde ahí el resto es historia.

En un principio, el teléfono solo era para hablar. Pero en cuanto aparecieron los mensajes, todo el mundo comenzó a utilizarlos como forma habitual de comunicación, al ser más baratos que una llamada. Esto además trajo la monetización del servicio, ya que muchas marcas usaban este sistema para atraer a potenciales clientes. Lo mismo ocurrió con programas de televisión, ¿cuántas veces habremos escuchado la frase de “manda un SMS a este número y vota”? Muchísimas. Además, en el caso de los concursos de televisión a veces había que mandar dos mensajes, pero la gente lo aceptaba, se ve que la crisis no había llegado todavía. Debido a esos buenos tiempos, términos como SMS son aceptados ahora por la RAE.

Pero el tiempo lo acaba destrozando todo. Y, de repente, llegó internet, que no tardó en pasar de la pantalla del ordenador a nuestros smartphones de bolsillo. Con los móviles llegó el whatsapp y se acabó la historia de los mensajes de texto, de forma fulminante. Ya no era necesario escribir, esperar a que lo lean o dejarnos unos céntimos. La inmediatez manda.

Tocando la llaga

Jordi Évole, presentador de Salvados (imagen de hoycinema.com)

Jordi Évole, presentador de Salvados (imagen de hoycinema.com)

 

Él es el azote de los políticos y de todos aquellos a los que les gusta aparentar más que trabajar. Jordi Évole hace preguntas directas, no se corta. Da la impresión de que, mientras se emite Salvados, hay cientos de periodistas libreta en mano absortos frente a la pantalla, ya que cualquier comentario digno de ser noticia aparece casi al instante en los medios digitales de tirada nacional. Los testimonios del programa nos acercan a la realidad de España, a los recovecos inalcanzables de los políticos y otros cargos de responsabilidad. Jordi pregunta lo que nadie se atreve preguntar para averiguar lo que todos queremos saber. Sigue leyendo

Nuestra vida a través de la TV

Así nos vemos a nosotros mismos (vía mistersalmon.wordpress.com)

La llamada “caja tonta” siempre nos ha gustado. Aunque la televisión puede tener muchos usos, hoy en día sigue el buen gusto por los programas interesantes que nos enseñan cosas desconocidas hasta entonces.

Hace algunos años, alguien que probablemente nunca conoceremos se hizo una pregunta: ¿que pasaría si le damos la vuelta a la cámara y nos enfocamos a nosotros mismos? ¿que pasaría si en vez de hacer documentales de la sabana africana los hacemos de nuestro barrio o nuestra ciudad? Probablemente así nació “Callejeros”.

En el caso de este nuevo programa de Cuatro, el éxito no se hizo esperar, se estrenó en 2005 y cuatro año después ya acumulaba doce premios de varios tipos. Nos encantó desde el principio, y en mi opinión se debió a su extrema realidad.

Ni guión, ni escenas, ni nada, todo en tiempo real. La fascinación de ver nuestra vida a través de la televisión nos terminó de seducir. No se trataba de ver documentales de Historia, ni de animales del Amazonas subidos a los árboles, sino que estábamos viendo nuestro barrio, nuestro país, y todos esos rincones que dificilmente conoceríamos de no ser por las pequeñas cámaras.

Los reporteros se metían en casas de ricos, chabolas de drogadictos y casas en ruinas para entrevistar a sus ocupantes, con total naturalidad. Salvo algún incidente aislado, todo el mundo se comportó perfectamente con ellos, y lo siguen haciendo.

Las productoras se dieron cuenta del tirón que tuvo, y otros programas, aparte del mencionado Callejeros, vieron la luz en la pequeña pantalla, a saber:

– Callejeros viajeros. De Cuatro. Sigue leyendo

Un genio entre muchos tontos

El pasado jueves ocurrió algo. El programa de Andreu Buenafuente finalizaba para siempre.

Nos brindó muchos años de alegría y risas por la noche, a esas horas en las que todo esta en silencio y todo es más recogido, más intimo. Para mucha gente era un auténtico clásico dormir un poco menos para poder ver el programa completo.

Siempre empezaba todo con un monólogo, autentico arte del humor. Andreu, o Berto en su defecto, nos divertían ridiculizando la vida diaria, esa que tanto creemos que nos llena. Encontraban gracia a todo, se reían en la cara los problemas, construían un mundo volátil formado por palabras y carcajadas. Y durante muchos años ese mundo ocupó las noches de la caja tonta, primero en Antena 3 y luego en La Sexta.

Después se sucedían las diferentes “secciones” del programa. Berto tenía su sección, al igual que Ana Morgade, la última cómica que llegó al grupo. Las combinaciones eran infinitas, así como los temas, a lo largo del tiempo consiguieron no dejar nunca de innovar, siempre nos sorprendían de alguna manera.

Posteriormente, venía la entrevista. Han pasado por allí directores de cine, actores, escritores, pilotos de motociclismo o fórmula 1, futbolistas, científicos, y un largo etcétera.

Buenafuente les hacía una entrevista donde además de reirnos aprendíamos cosas y escuchábamos historias de otros tiempos. Esa parte era la más enriquecedora, la que realmente ha creado la imagen de lo que es hoy Andreu, un cómico seguido por muchos. Sus opiniones siempre son escuchadas, porque el es el primer oyente de la calle, de lo que pasa en el mundo, y lo transmitía cada noche. Amante de la cultura y especialmente de la música, supo permanecer fiel a sus ideas, despotricando cada noche contra lo que no le parecía bien con total libertad.

Además, también había actuaciones musicales, unas veces de grupos conocidos y otras de formaciones que necesitaban un empujón a gran escala para que se les escuchara.

En resumen, un gran programa que se acaba para siempre. Durante estos años, ha habido un rayo de luz entre tanta porquería televisiva. Aunque Buenafuente y su equipo volverán la temporada que viene con otro trabajo, todos sabemos (y ellos también) que han hecho historia, que son respetados, admirados, queridos. Su trabajos nos ha hecho más felices, y ese orgullo merecido se lo llevarán siempre. Gracias por todas las noches que nos habéis dado alegrías!

Para terminar, os dejo con las últimas palabras de Andreu en el programa, y otro video curioso. Todo el mundo en pie, habla un genio. “Me gustaría que me recordaran como un profesional que trabajó con dignidad y honestidad”.