Espanto internacional en Siria

Mapa de Siria (imagen de atlasescolar.com.ar)

 

La actual guerra civil que se vive ahora mismo en Siria se está encaminando hacia un masacre, mientras los gobiernos del mundo miran impasibles, sin poder o querer hacer nada para evitarlo. El conflicto ya supera el año y nadia ha movido un solo dedo por ayudar a los sirios.

La historia se puede resumir fácilmente, porque es similar a lo que se ha vivido en Egipto o Libia. Con una diferencia, en esos dos países ganaron los rebeldes mientras que en Siria continúa la lucha.

El 26 de enero de 2011, Hasan Ali Akleh se prende fuego en Siria para “protestar contra el gobierno”. Como había ocurrido en Túnez hacía algunos meses, este hecho desencadenó una serie de manifestaciones. Cada vez más gente se rebeló contra el gobierno, hasta que el presidente Bashar Al-Assad decidió endurecer la represión y mandó a los tanques disparar contra su propio pueblo.

Cuando esto ocurrió, se armó un gran revuelo en la ONU. Se produjeron varias reuniones, y el 23 de febrero de este año Kofi Annan fue puesto al frente de la delegación que debía acabar con el conflicto sirio. A estar alturas, la guerra civil siria era una realidad. Se pensaba que el prestigio de Annan, premio nobel de la paz en 2001, podría ayudar a resolver las cosas. Pero no fue así. Sigue leyendo

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La “irrealidad” de Siria

Tanques disparando en Homs

Lo que está pasando el Siria es algo irreal, no es de este mundo. No se concibe ni siquiera en la más remota ficción.

La represión del gobierno contra su población es ya un hecho, algo que se sale de lo habitual y entra en el terreno de la temida guerra civil. Dos bandos, el ejército por un lado y los rebeldes por otro, situación prácticamente calcada a la vivida en Libia hace poco tiempo. Para colmo, el gobierno no solo lanza bombas sobre sus propias ciudades, sino que convoca un referéndum para reformar la constitución que permitirá a su presidente Bashar Al Assad permanecer en el poder hasta el 2028. No deja de ser curioso que este proceso se ponga en marcha mientras los tanques disparan a los civiles.

Hasta el momento, la contienda ya ha provocado 8.845 bajas entre ambos bandos, entre las que se incluyen hombres, mujeres y niños. Varios periodistas ya no regresarán a casa, mientras la Media Luna Roja intenta por todos los medios entrar en Homs, una de las ciudades más devastadas por los bombardeos. Mientras, la ONU realiza reunión tras reunión sin llegar a nada claro, ayer varios países árabes y Turquía presentaron una resolución para “volver a condenar” la brutal represión del régimen sirio. El Consejo de Seguridad tiene las manos atadas debido a los vetos de Rusia y China, cuyos mandatarios parece que prefieren ver como caen las bombas sobre civiles antes que intentar detener la matanza.

Las palabras no son suficientes, la voluntad no es suficiente, los buenos modales no detienen las explosiones…la acción es necesaria para cambiar las cosas. Mientras, todos los días los telediarios seguirán informando de muertes de civiles en Siria.

Las revoluciones y el estómago

Revolución

La primavera árabe, algo que parece haber marcado un antes y un después en la Historia de la Humanidad, no es en realidad algo exclusivo de nuestra época.

Siempre han habido revoluciones y cambios de poder. Lo más destacable para mí de estas revueltas es que se han producido en la era de la información, de Twitter, Facebook, etc. Esto lo que ha producido es la rápida propagación de las ideas, a un nivel desconocido hasta el momento, un nivel global donde internet puede ser un medio, un fin o un arma arrojadiza.

Esta sobredosis de “bits” también nos ha recordado uno de los fallos que solemos tener como humanos, la ingenuidad. Muchos se creen lo que les cuentan. Recientemente, las protestas de Valencia han vuelto a remover conciencias. Cada periódico, dependiendo de su inclinación política, dice una cosa. Los testimonios a pie de calle de policías y profesores se contradicen, los videos de youtube y los informes del gobierno nunca se ponen de acuerdo. Todos los que nos hemos estado allí no podemos hacer otra cosa que analizar la información que nos llega y creerla o no, pero realmente no sabremos lo que pasó.

Las medidas llevadas a cabo por el Gobierno no son muy “populares”. Rajoy decía hace poco que no cree que en España se  reproduzcan las escenas de caos y violencia de Grecia. Y al leer esto me vino a la cabeza algo que nos decía nuestro profesor de Historia del colegio, y que tenía que ver con el estómago.

Si, habéis leído bien, y más de uno ya podrá imaginarse por donde van los tiros. ¿Que tiene que ver el estómago en las protestas? Él nos decía que en todas las épocas han habido revoluciones, y todas han tenido un denominador común, “Que faltaba comida. Mientras el estómago esté lleno, a la gente le pueden hacer de todo, y les gustará más o menos pero aguantarán. Pero si la gente tiene el estómago vacío, estarán dispuestos a lo que sea por cambiar las cosas” decía.

A veces habréis escuchado el refrán “A enemigo que huye, puente de plata”. Recomienda dejar huir al enemigo, ya que si le atacas y es consciente de que no tiene nada que perder, puede ser más peligroso. Algo similar ocurre ahora. También ha ocurrido en la primavera árabe, aunque en ese caso mezclado con la rabia contra el poder ejercido por los dictadores.

Millones de parados, millones de subsidios y pensiones por pagar. ¿Que ocurrirá cuando se acaben los ahorros y la gente deje de percibir? ¿Que ocurrirá cuando no haya más dinero? ¿Que ocurrirá cuando se vacíen los estómagos más de lo que lo están ahora?