La filosofía del “pan y circo”

(Imagen de cuantarazon.com)

Mi profesor de Historia decía que, mientras los habitantes de un país tuvieran la barriga llena, soportarían todo tipo de sufrimientos. Pero que con la barriga vacía, se levantarían contra el gobierno fuera quien fuera, y cada vez creo que tiene más razón. La Historia nos demuestra que, por muy mal que vayan las cosas, mientras la gente tenga para comer, no se rebelarán de forma mayoritaria. Desde que empezó esta crisis (momento que nadie señalar con exactitud) esas frases de mi profesor han resonado en mi cabeza muchas veces.

La filosofía del pan y circo tiene mucho que ver con llenar la barriga. La expresión proviene del poeta romano Juvenal, que se refería así a las maneras que tenían los gobernantes romanos de ganarse a la gente. El hecho de llegar a repartir comida gratuita en épocas de hambruna y la organización de grandes espectáculos públicos obedecía a la idea de atraer a las masas y hacerles olvidar sus problemas e incluso su ambición política. Quizá no eternamente, pero sí lo suficiente como para mantenerse en el poder más tiempo y conseguir el favor de grupos de apoyo de distintas secciones de la sociedad romana. Sigue leyendo

Y nos ganaron olímpicamente

(Imagen de static.euronews.com)

Cuando era pequeño y veía hablar a los políticos por televisión, muchos de ellos me parecían inteligentes. Con el tiempo, mi opinión cambió. A peor, por si alguien tenía alguna duda.

Su dominio de los idiomas nunca ha sido su punto fuerte, la verdad. Para moverse por España no es obligatorio aprender inglés, pero si representas a un gran número de ciudadanos desde un cargo político, quizás te encuentres en tu carrera con gente que no hable tu idioma. Y actualmente, para salir del paso al menos, tienes que saber inglés. Tienes que aprenderlo, así de claro, no se trata de que te guste o no. Es una herramienta, sí, pero una herramienta muy potente que puede inclinar la balanza hacia tus propios intereses.

No me explico como hoy en día a los jóvenes se nos pide que estemos muy preparados mientras el presidente del gobierno no habla inglés. Así de claro lo digo. Al menos hay que dar ejemplo, practicar, intentarlo hablar en privado y luego en público.

Tampoco me explico como en la presentación de los JJOO salió Ana Botella con su acento inglés de niña de dieciséis años a explicar las bondades de Madrid. A mi me entró la risa cuando lo vi, espero que no le pasara lo mismo a ningún miembro del COI. Eso no se puede hacer así. Si Ana no habla inglés, o habla en español o directamente no sale a hablar, no pasa nada. Pero no se puede arriesgar nuestra imagen de esa manera. Sobretodo cuando somos los últimos en exponer antes de la votación y teniendo en cuenta que ella ya ha demostrado en otras ocasiones que tiene que mejorar su pronunciación. Yo, que no tengo un nivel de inglés espectacular, la entiendo, pero parece mi prima pequeña hablando, además de que hace gestos de actriz, como si estuviera representando algo. Lo primero que tiene que hacer es creerse de verdad lo que está diciendo.

Tampoco entiendo que Rajoy tenga que leer constantemente la hoja de su discurso. Ya lleva años en política, ¿nadie se ha preocupado de decírselo ni de ayudarle a mejorar su oratoria? ¿O es que nadie tiene bemoles suficientes para decirle sus fallos?

Lo mejor fue el discurso de Príncipe Felipe. No se le ve mirar a su hoja, se muestra natural, sonríe, gesticula y convence. Supongo que Rajoy y Ana Botella habrán tomado nota para mejorar, porque eso hace la gente responsable y con ganas de aprender, ¿verdad?

Y sobre la derrota de Madrid, hay poco que decir. Es inaceptable que una ciudad como Estambul, donde hasta hace poco morían manifestantes en las protestas contra el gobierno, quede empatada con España, y finalmente gane la votación. Es inadmisible. Luego estaba claro que Tokio llevaba las de ganar. Creo que no hacemos bien las cosas, al menos no en la dirección correcta. Ser la candidatura con mayor número de representantes (con todos los gastos pagados) no es una garantía de éxito. Tampoco lo es tener una nota favorable en los informes del COI, algo que resulta muy curioso. Te dicen que eres estupendo, y luego no te votan y pierdes. En turco y japonés no lo se, pero en español eso tiene nombre y se llama hipocresía. Y tiene pinta de que Interesaba que Estambul ganara a España para que luego Tokio tuviera el camino más fácil.

Sea lo que sea, algo tiene que cambiar, o el COI o nosotros. Y de momento es más fácil que cambiemos nosotros. Pidamos las olimpiadas cuando seamos una potencia mundial, no un país emergiendo de una crisis que lo ha dejado tocando fondo.

Políticos sin micrófonos

(Imagen de estudiocasero.com)

El humano vive de los alimentos. El banquero, del dinero. El violinista, de la música que sale de su mano. El conductor de autobuses, de su vehículo.

El político, vive de su micrófono. Es un instrumento vital para él, que hace llegar a todas partes del mundo su mensaje. Ese mensaje ha pasado por noches de reflexión, asesores que escriben discursos, prácticas de oratoria y horas de dicción, pero sobretodo ha pasado por su mente. Después le agrega algunas sales de persuasión y argumentación (algunas veces de mentira, ¿porque no?) y ya tenemos un mensaje político. Todo sale a través del micro.

Pues bien, ¿os imagináis que pasaría si un día se desconectaran todos los micrófonos? Pasaría algo así en los informativos: Hoy, el presidente del gobierno ha realizado unas declaraciones…pero por problemas técnicos no podemos ofrecérselas. ¿Molaría o no? No se vosotros, pero yo me quedaría muy tranquilo, sin asistir a discusiones vergonzosas entre nuestros gobernantes ni escuchar sus mentiras. Usan el micro como un profesor su tiza. Lo agotan como hace un taxista con su volante, tan desgastado que a veces hay que cambiarlo. En definitiva, nos agobian, nos aburren.

Desactivemos lo micrófonos, ¿os hacéis una idea de las caras que pondrían? Se quedarían más blancos que la sal, les entraría el pánico, no podrían enviar sus mensajes. Y si no hay mensaje, no hay comunicación. Se hundirían en el olvido y sus palabras nunca nos llegarían. Ese día los telediarios llenarían esos minutos con noticias más interesantes o reportajes sobre la sabana africana, con lo cual favorecerían la siesta española.

Quiero que ocurra, aunque solo sea por un día (por lo menos). 

¿Que os parece?

Menudo mundo…

Todos quieren reventar la hucha (imagen de psicologiaactual.files.wordpress.com)

 

Vivimos en un mundo particular, no me digáis que no.

Cuando me paro a pensar si hay vida en otros planetas (lo típico que uno piensa cuando se levanta y mientras desayuna) me pregunto si ellos (por poner algún pronombre) serán igual de inútiles que nosotros. Me refiero a si permitirán que haya políticos bajo sospecha en el poder. Si permitirán que la gente se queje y mientras los gobernantes hacen oídos sordos. Me pregunto si no habrán dinamitado el planeta y habrán vuelto a las barricadas, como hace más de cien años pasó aquí, en la Tierra. Lo cierto es que, al poco tiempo, dejo de pensarlo, mi interés se diluye como el queso entre los espaguetis. Los primeros diez minutos de telediario son equivalentes al magnífico Club de la comedia, porque la mayoría de veces los políticos dan risa. Sus minutos de televisión están construídos a base de frases carentes de significado, a mensajes repetitivos que vomitan a los micrófonos como si su verdad fuera única e incomparable. Creo que aún no se han dado cuenta de que los murmullos de la calle ya no son de sorpresa, sino de cansancio. Agotamiento por ver como supuestos representantes de los electores cometen abusos, juegan al Apalabrados durante las sesiones o defraudan dinero a Hacienda sin cortarse un pelo. Sigue leyendo

¿Hasta cuando?

La gráfica de la crisis (imagen de http://www.benjalink.com)

¿Hasta cuando nos tocará aguantar el drama de los desahucios?

Como siempre, las medidas se toman cuando la sangre llega al rio. Lo mismo dije en mi anterior entrada, “Reflexiones sobre Madrid Arena”. No vale con tomar medidas, hay que dejar que la gente sufra, y solo cuando mueran aplastados o se tiren por el balcón, solo entonces, hay que tomar medidas. Entonces es cuando los políticos que han estado dando carta blanca a los bancos se echan las manos a la cabeza y piensan que hemos hecho…Basta ya! Sigue leyendo