La novela y película “El marciano”, de Andy Weir

(Imagen de sciencefiction.com)

Las películas del espacio son habitualmente una pasada…y lo sabéis.

Andy Weir es un escritor que ha debutado con El marciano, una novela que trata sobre la lucha por sobrevivir en Marte de un astronauta que se ha quedado atrapado allí. Durante el transcurso de una misión con otros compañeros, se desata una tormenta de arena, y tras un accidente estos lo dan por muerto, abandonándolo a su suerte. Sigue leyendo

Bautizando el mapa de Plutón

Comparación entre la Tierra y la Luna y Plutón y su luna. (Imagen de cca.org.mx)

Ya han pasado muchas lunas desde el 18 de febrero, el último día que estuve por aquí. Ahora, con más tiempo pero con las mismas ganas de contar cosas, me pongo de nuevo al teclado para traeros otra historia del espacio.

¿Alguna vez habéis soñado con ponerle nombre a las distintas partes del mapa de un planeta? Pues ahora tenéis la ocasión!

La nave Nuevos Horizontes, en su momento la más rápida jamás enviada al espacio, se elevó sobre las nubes en enero de 2006 con la única misión de explorar Plutón, su luna Caronte y sus satélites Nix e Hidra. El próximo 14 de julio se espera que se sitúe al lado del planeta y comience a tomar datos con sus sensores. Este viaje ha sido el más largo realizado de una sola vez en la historia de los viajes espaciales. Sigue leyendo

Los pilares de la creación

(Imagen de wikipedia)

Si miramos en una noche estrellada hacia el oscuro cielo, seguramente veremos los millones de puntos de luz que conforman una minúscula parte de nuestro universo. Sin embargo, si tuviéramos un cilindro gigante haciendo de telescopio y estuviéramos en el espacio, veríamos mucho más.

El telescopio espacial Hubble orbita a casi 600 kilómetros sobre el nivel del mar, y gracias a su tamaño (mide 13,2 metros y su espejo tiene 4,2 metros de diámetro) puede regalarnos imágenes asombrosas.

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Comienza la odisea del “Curiosity”

Curiosity

El Curiosity, realizando pruebas en la Tierra antes de ser enviado a Marte (imagen de orbe.perfil.com)

 

Hemos vuelto a Marte. El Curiosity ya se encuentra en el planeta rojo y está listo para comenzar su exploración por la superficie marciana.

Como de costumbre, no ha sido fácil. El vehículo ha completado un viaje por el espacio de nada menos que 567 millones de kilómetros. La maniobra de aterrizaje no ha sido fácil. Primero se desprende una paracaídas de la sonda, luego se despliegan unos cohetes para frenar al robot y finalmente el vehículo se descuelga de dichos cohetes mediante un cable, posándose suavemente sobre el suelo. La simulación completa la podéis ver aquí (en inglés). Al mínimo fallo en el proceso el robot habría quedado hecho añicos, así que solamente haber aterrizado puede considerarse un triunfo. La misión tiene un coste de 2.500 millones de dólares. Sigue leyendo

El último transbordador

Despegue del Atlantis

Hace pocos días, el Atlantis, el último transbordador de la NASA, se elevó de nuevo sobre las aguas de Cabo Cañaveral apuntando al espacio. Es la última misión de un transbordador, a partir de ahora se abre un paréntesis en la era espacial motivado por la crisis, tras 135 misiones de los transbordadores.

Probablemente, la próxima vez que los científicos miren arriba, fijarán su mirada en un planeta rojo, heredero de tradición guerrera, con nombre divino: Marte.

Vistas de Marte desde un vehículo de exploración

Los transbordadores nos han traído muchas historias, muchas imágenes, repasemos algunas.

El primero de todos fue el “Enterprise”, cuya construcción empezó en 1974 para ser usado como prototipo en distintas pruebas. Sin embargo, ese no era su nombre en un principio. Los americanos, muy en su línea, tenían planeado inaugurarlo el 4 de julio de 1976 con el nombre de “Constitution”. Pero los aficionados a la serie “Star Trek” consiguieron, mediante el envío de cartas al gobierno, que el nombre fuera cambiado por el de la nave de la serie, “Enterprise”. El día señalado, el director de la serie y varios de sus actores fueron invitados a la ceremonia.

Se realizaron varias pruebas de aproximación y aterrizaje, y su servicio duró hasta finales de 1977, apenas un año.

Más tarde, en 1981, el “Columbia” se convirtió en el primer transbordador que llegaba al espacio (llevando a dos astronautas en su interior), realizando un vuelo de prueba orbitando sobre la Tierra. Esta misión se llamó STS-1, y fue la primera oficial.

Cuatro misiones después, en la número STS-5, el “Columbia” llevó por primera vez a una tripulación de cuatro astronautas. El objetivo era desplegar un satélite comercial.

La número STS-6 fue llevada a cabo por el “Challenger” en 1983, siendo este el primer vuelo del nuevo transbordador. Fue la primera vez que se hacía un “paseo espacial” en el que los astronautas salieron fuera de la nave y trabajaron “flotando” en el espacio.

Centro de control de las misiones de la NASA

Un año más tarde, en 1984, el “Discovery” volaba por primera vez.

En 1985, el transbordador “Atlantis” realizó su primera misión, la STS-51.

Un año después, en 1986, ocurría la primera tragedia. El “Challenger” despegaba desde Florida cuando a los 73 segundos una pequeña llamarada salia de los cohetes y entraba en contacto con el combustible, provocando una gran explosión.

Hubo un fallo en la estructura de los cohetes, que facilitó que la combustión llegara hasta el tanque de combustible. Se piensa, debido a las pruebas que se encontraron en los restos de la cabina, que tres de los siete tripulantes permanecieron conscientes hasta el momento del impacto, en el que fallecieron trágicamente.

No fue hasta dos años después cuando la NASA retomó la actividad, con una misión del “Discovery”.

En 1992, el “Endeavour” vuela por primera vez, siendo el transbordador más moderno hasta la fecha.

En 1996, el “Columbia” realiza la misión más larga, la STS-80, que duró 17 días. El objetivo era desplegar dos satélites y recogerlos después de que realizaran varios experimentos.

En el año 2003, llega otro accidente. El “Columbia”. Durante el despegue, sin que nadie se diera cuenta, pequeños trozos de material aislante del ala izquierda de la nave se desprenden. Aunque el transbordador orbito de forma normal, en el momento de la entrada a la atmósfera se produjo el fallo. Debido a la falta del material aislante, la temperatura del ala izquierda se incrementó progresivamente hasta desintegrarla, provocando la pérdida de control de la aeronave y su destrucción, falleciando los siete astronautas.

Poco a poco, y debido a la grave crisis económica, las misiones fueron disminuyendo. El vuelo del Atlantis marca el final de una época para todos los que crecimos viendo a los transbordadores despegar desde Florida. Imágenes espectaculares que se nos quedarán en la retina, que se convertirán en clásicos dentro de unos años, recordándonos el halo de aventura, riesgo y ciencia que envolvía cada misión aeroespacial.

Aterrizaje del Atlantis en una de sus misiones