Paciencia española

Paciencia…que al final saldremos de aquí (imagen de ura-sevilla.blogspot.com)

 

Las previsiones no son buenas, el país no pasa por su mejor momento precisamente. Pero hay que reconocer que, teniendo en cuenta el carácter latino que corre por las venas de todos los españoles, estamos aguantando el chaparrón de una forma ejemplar, y digna de admiración por todos los demás países que no pueden decir lo mismo.

¿Y por qué? pensaréis algunos. Porque aún no se ha derrumbado nada, no hemos atacado a la cultura, no se han producido manifestaciones con víctimas (al menos que yo sepa), y no hemos comenzado a incendiar edificios. El clima de tensión favorece que prendan chispas al mínimo acto que no goce del consentimiento de la población, y con razón. Pero no hemos llegado a escenas vistas en otros países, donde la polícia ha disparado, ni hemos llegado a violencia física directa contra nuestros “representantes” (lo pongo entre comillas porque muchos de ellos se lo tienen merecido). Ni siquiera temas algo espinosos como la independencia de Cataluña o el uso del catalán han provocado incidentes reseñables, algo que no ocurre en otros países. Sigue leyendo

¿Hasta cuando?

La gráfica de la crisis (imagen de http://www.benjalink.com)

¿Hasta cuando nos tocará aguantar el drama de los desahucios?

Como siempre, las medidas se toman cuando la sangre llega al rio. Lo mismo dije en mi anterior entrada, “Reflexiones sobre Madrid Arena”. No vale con tomar medidas, hay que dejar que la gente sufra, y solo cuando mueran aplastados o se tiren por el balcón, solo entonces, hay que tomar medidas. Entonces es cuando los políticos que han estado dando carta blanca a los bancos se echan las manos a la cabeza y piensan que hemos hecho…Basta ya! Sigue leyendo

La grandeza perdida del Panoramis y otros centros comerciales

El Panoramis, lleno de gente, en su mejor época (imagen de alicantefilmoffice.com)

Hubo un tiempo, aunque algunos no lo crean, en el que en Alicante no había ni un solo centro comercial. No existía ese concepto, esos tipos de edificios se hacían fuera de Alicante, demasiado lejos como para despertar envidia o admiración. Los alicantinos no veíamos nada extraño en salir a tomar algo y luego ir al cine aunque tuviéramos que desplazarnos.

De repente, el centro comercial Gran Vía nos abrió los ojos. Ahora se podía tomar algo e ir al cine sin salir del mismo edificio. Increíble, el Siglo XXI había llegado a Alicante.

Era el prólogo de una muerte anunciada. La crisis ha golpeado fuerte. Actualmente el Gran Vía ha tenido que remodelarse para seguir existiendo, los cines han desaparecido y poca gente se acerca.

Y aquí es donde entra el Panoramis, un centro comercial en el puerto, rozando el mediterráneo. Al principio, como siempre, fue un éxito. Todos los viernes y fines de semana se llenaba de gente de todas las edades. Había salas de juego, tiendas, cafeterías, cines, etc. Con la crisis, los pequeños comercios fueron desapareciendo, pero el furor se mantenía. Llegó un momento en que solamente los cines atraían al público, que había pasado a ser mayoritariamente joven porque ya no había tiendas que visitar por los más mayores. Sigue leyendo