Lo que nos llama del arte

arte

(Imagen de lavozdelsur.es)

No lo sé. Sinceramente, no lo sé. Aunque tengo mis teorías.

Últimamente estoy empeñado en descubrir nuevas canciones de música clásica y nuevas poesías. Me ha dado por ahí, sencillamente para comprobar la cantidad de cosas que aún no había escuchado ni leído. Y mi sorpresa, como era de esperar, ha sido mayúscula. No solo por la cantidad de obras, sino por su calidad. Y mis pelos vuelven a erizarse ante tamaño descubrimiento. Sigue leyendo

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El arte envuelve al mundo

(Imagen de shttefan.files.wordpress.com)

Quizás no nos hayamos dado cuenta. Quizás cuando nuestra mirada se pasea entre edificios, coches y hamburguesas no hayamos podido constatar el arte que se encuentra en ellas. Sí, no me miréis con cara rara. De hecho, ahora mismo estáis leyendo arte, solo por el hecho de ser esta entrada de blog una manifestación escrita.

La segunda definición que da la RAE sobre la palabra arte es Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”Y tiene toda la razón, la verdad. Sigue leyendo

El arte de nuestras vidas

(Imagen de blogs.uoregon.edu)

Mi definición favorita de arte es una de las que da la Real Academia Española: Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. No está mal, pero quizás se queda corta para lo que puede llegar a llamar arte. Sigue leyendo

Esculturas de palabras

La rima XXI, de Bécquer (apoloybaco.com)

Ayer fue el día internacional de la poesía (cada día conmemoramos algo, ¿nos faltarán alguna vez días en el calendario?). Aún recuerdo cuando empecé a cogerle el gusto a este arte. Fue en clase de lengua y literatura, en la ESO, allá por el principio de los años dos mil. El profesor nos ponía de deberes contar las sílabas de cada verso, y era algo divertido. Así aprendimos poco a poco a entender la poesía, si bien para algunos compañeros no dejó de ser algo ñoño y sin mucho sentido.

Uno de los primeros poetas que conocí fue el mítico Gustavo Adolfo Bécquer. La exactitud de sus rimas y el ritmo de las palabras hacía que diera gusto leerle. Su poesía no es especialmente alegre, centrándose en el pesimismo, la muerte y el amor, pero vale la pena igualmente. No tengo un poema favorito suyo, me gustan demasiados. Os dejo uno llamado “Sacudimiento extraño” que hablar sobre la inspiración y la razón: Sigue leyendo