El mito del Ave Fénix

Este mito es bastante famoso, much@s lo conoceréis seguro, se trata del ave Fénix.

Es obvio que, hasta el momento, nadie ha visto un ave similar. Los mitos supuestamente forman parte de la imaginación, son historias nacidas de la necesidad de explicar fenómenos naturales. Allá donde no llegaba la ciencia, lo hacían los mitos.

Sin embargo, este mito en concreto tiene sus peculiaridades. No solo es tratado por escritores comunes de su época, sino que no da explicación a ningún fenómeno. Sencillamente se habla del Fénix y sus cualidades, sin especial relevancia en nada.

El Ave Fénix está presente en varias mitologías.

En la mitología griega, Heródoto, hablando de la ciudad de Heliópolis (Egipto), describe a un ave que regresa a la ciudad cada 500 años, cuando muere su padre. Habla de su aspecto diciendo que “su mote y figura son muy parecidas a las del águila, y sus plumas en parte doradas, en parte de color de carmesí”.

En la leyenda cristiana se describe algo similar. Cuenta que el Fénix vivía en el jardín del paraíso y anidaba en un rosal. Cuando Adán y Eva fueron expulsados, de la espada del ángel surgió una chispa que quemó el nido. A cambio, al ave se le concedió la inmortalidad.

Clemente de Roma, obispo de la Iglesia, habla de él y lo usa como ejemplo de la resurrección. Lo describe así en una de sus cartas.

“Consideremos  la maravillosa señal que se ve en las regiones del oriente, esto es, en las partes de Arabia. Hay un ave, llamada fénix. Esta es la única de su especie, vive quinientos años; y cuando ha alcanzado la hora de su disolución y ha de morir, se hace un ataúd de incienso y mirra y otras especias, en el cual entra en la plenitud de su tiempo, y muere. Pero cuando la carne se descompone, es engendrada cierta larva, que se nutre de la humedad de la criatura muerta y le salen alas. Entonces, cuando ha crecido bastante, esta larva toma consigo el ataúd en que se hallan los huesos de su progenitor, y los lleva desde el país de Arabia al de Egipto, a un lugar llamado la Ciudad del Sol; y en pleno día, y a la vista de todos, volando hasta el altardel Sol, los deposita allí; y una vez hecho esto, emprende el regreso. Entonces los sacerdotes examinan los registros de los tiempos, y encuentran que ha venido cuando se han cumplido los quinientos años.”

También está presenta en la mitología oriental, rusa e incluso hindú.

El simbolismo que acompaña al mito es el de la superación, la lucha, el levantarse cada vez que nos caemos. Su imagen se asocia a no rendirse y a ser perseverante. Todos tendríamos que ser un poco como el Ave Fénix.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s